- TO: The Kids Are All Right
- D: Lisa Cholodenko
- PyA: EUA. 2010
- E: Annete Bening, Julianne Moore, Mark Ruffalo, Mia Wasikowska, Josh Hutcherson, Yaya DaCosta
Pero ¿por qué es importante para este país ver una película estadounidense? Tal vez resulte inquietante o hasta morbosa la respuesta; se trata de una cinta hecha en tono de comedia (parcialmente) donde se aborda el tema de un matrimonio homosexual (la chispeante dupla Bening-Moore) que tiene dos hijos gracias a una donación de esperma. ¿Cuántas veces se ha tratado un tema similar en nuestro país?
Joni (Wasikowska) ama a sus mamás, pero no puede evitar el querer saber la verdad sobre su origen, así que convence a su hermano Laser y juntos buscan la evidencia para poder conocer a su padre. Al encontrarse con Paul en secreto, uno de ellos quedará decepcionado, pero el otro querrá saber más de él y hablará con ellas para poder verlo periódicamente e ir aceptando en sus vidas, muy a pesar de la decisión de ambas de no querer tratarlo.
Así, la película explora la vida de una familia como la tuya, que estás leyendo; la que no está excenta de problemas como la infidelidad y los celos, pero tampoco del profundo amor y respeto que se tienen. Visto en este país, una historia de esta naturaleza pierde todo el contexto pues la manera simple y llana con que se ve la unión entre dos mujeres en la cinta podría ser un poco más "espectacular" y por ende, dramática. El no haber caído en este fácil lugar común es otro punto más a favor del filme. La historia se va desarrollando de una manera tan natural que los cambios de tono no son tan evidentes y así los personajes pasan del deseo al arrepentimiento, del amor ciego a la incertidumbre, de la duda a los celos y del enojo al perdón, todo visto a partir de dos personas que tienen una relación que se tambalea, por la causa menos esperada para el espectador.
Si se dejan de hacer telenovelas largas y se hace más cine en México tendremos una cinta como está, con matices pero sin exagerar. Al final, Cholodenko nos deja un bálsamo para el alma, una historia propositiva que puede tener lugar en cualquier momento y nos deja una lección importante: las familias, por distintas que estas sean, deben estar unidas o si no el destino se encargara de hacerlo.

Olvídate sobre hurgar en el cajón de tu mamá, podrías provocar un San Quintín de aquellos.
