martes, 15 de febrero de 2011

Los Niños Están Bien

  • TO: The Kids Are All Right
  • D: Lisa Cholodenko
  • PyA: EUA. 2010
  • E: Annete Bening, Julianne Moore, Mark Ruffalo, Mia Wasikowska, Josh Hutcherson, Yaya DaCosta
¿Te has preguntado qué pasaría si de pronto llegara alguien a tu vida que no esperas. Mejor (o peor) aún, si esa persona es nada menos que tu padre biológico. Mejor (o peor) aún, si vives en casa con tu hermano y tus dos mamás? Sonará alarmista, pero éste es básicamente el planteamientode Lisa Cholodenko en su más reciente film, que ha pisado muchos de los festivales de cine más importantes alrededor del mundo y ha llegado el turno de México. Una cinta que trata temas de diversidad sexual, en un momento en que hace falta información y sobra discriminación.

Pero ¿por qué es importante para este país ver una película estadounidense? Tal vez resulte inquietante o hasta morbosa la respuesta; se trata de una cinta hecha en tono de comedia (parcialmente) donde se aborda el tema de un matrimonio homosexual (la chispeante dupla Bening-Moore) que tiene dos hijos gracias a una donación de esperma. ¿Cuántas veces se ha tratado un tema similar en nuestro país?

Joni (Wasikowska) ama a sus mamás, pero no puede evitar el querer saber la verdad sobre su origen, así que convence a su hermano Laser y juntos buscan la evidencia para poder conocer a su padre. Al encontrarse con Paul en secreto, uno de ellos quedará decepcionado, pero el otro querrá saber más de él y hablará con ellas para poder verlo periódicamente e ir aceptando en sus vidas, muy a pesar de la decisión de ambas de no querer tratarlo.

Así, la película explora la vida de una familia como la tuya, que estás leyendo; la que no está excenta de problemas como la infidelidad y los celos, pero tampoco del profundo amor y respeto que se tienen. Visto en este país, una historia de esta naturaleza pierde todo el contexto pues la manera simple y llana con que se ve la unión entre dos mujeres en la cinta podría ser un poco más "espectacular" y por ende, dramática. El no haber caído en este fácil lugar común es otro punto más a favor del filme. La historia se va desarrollando de una manera tan natural que los cambios de tono no son tan evidentes y así los personajes pasan del deseo al arrepentimiento, del amor ciego a la incertidumbre, de la duda a los celos y del enojo al perdón, todo visto a partir de dos personas que tienen una relación que se tambalea, por la causa menos esperada para el espectador.

Si se dejan de hacer telenovelas largas y se hace más cine en México tendremos una cinta como está, con matices pero sin exagerar. Al final, Cholodenko nos deja un bálsamo para el alma, una historia propositiva que puede tener lugar en cualquier momento y nos deja una lección importante: las familias, por distintas que estas sean, deben estar unidas o si no el destino se encargara de hacerlo.

Olvídate sobre hurgar en el cajón de tu mamá, podrías provocar un San Quintín de aquellos.

La Otra Familia

  • TO: La Otra Familia
  • D: Gustavo Loza
  • PyA: México. 2011
  • E: Jorge Salinas, Luis Roberto Guzmán, Bruno Loza, Ana Serradilla, Nailea Norvind, Carmen Salinas, Luis Gerardo Méndez, Mario Zaragoza
La industria fílmica en México se vistió de rosa. A pesar de que eltema de la homosexualidad se ha visto ya varias veces en la pantalla grande nacional, en ninguna de ellas se trata como en La Otra Familia. Gustavo Loza, director de la cinta, ha tenido varias experiencias previas en la industria, y a pesar de que ninguna de ellas pueda ser considerada magistral, su última entrega está uno (o varios) escalones más arriba que horrores del cine mexicano anteriores como Atlético San Pancho o Paradas Continuas.

La película tiene una trama actual, que últimamente está en boga en la sociedad de nuestro país: la adopción entre personas del mismo sexo. Hendrix, un niño de 7 años tiene una madre adicta (la genial Nailea Norvind), incapazsi quiera de cuidarse a sí misma. Su prima Ivana, que es gay y tiene una relación estable con una mujer 13 años mayor, se encarga del chico pero por algunas circunstancias decide dejarlo en la casa de Jean Paul, un amigo suyo que está casado con José María, una pareja que forman felizmente desde hace años. Hendrix pasa inocentemente las tardes deambulando por la casa y se hace amigo de la gente del servicio (los muy divertidos Silverio Palacios y Carmen Salinas) y de manera natural, sin darse cuenta, se gana un lugar en el corazón de Chema quien, reticente al principio, va descubriendo su instinto paternal.

Algunas realidades utópicas (o sueños guajiros) se hacen presentes en la cinta. El más claro: la bendición de un sacerdote (presumiblemente católico) que es amigo de la singular familia, en la primera escena, donde la pareja protagónica refrenda su compromiso. Uno más: hacía la mitad de la cinta, una persona es atendida ipso facto en una clínica... ¿del ISSSTE?. El último: Una ocación donde van a la carcel, los internos son tratados como en Rikers, entambados en una suerte de CSI y todos en la sala no pudimos evitar pensar que tal vez estaban en Países Bajos... pero no acá. Otra cuestión importante es la cierta caricaturización de algunos personajes como el de George (interpretado por Luis Gerardo Méndez), que parece ser una sátira sobre lo que es ser gay, con ropa moderna, peinado impecable y una jerga propia de Juanito Manigüis. Sin duda detalles menores que no desmerecen al filme.

¿Estamos listos para ver con normalidad una pareja de hombres o mujeres besarse en la calle sin escandalizarnos? ¿La sociedad es receptiva al tema de las nuevas familias? ¿Está México preparado para un enfoque diferente al que por años las costumbres machistas nos han malamente acostumbrado? Tal vez no, pero en un par de años (tal vez décadas) sea preciso o incluso obligatorio regresar a esta cinta, que tendrá perpetuídad y ayudará a la gente a entender las relaciones humanas. Porque sí, son un tema dificil.

Qué mejor regalo para un director que su cinta se vuelva atemporal. Ese suele ser el parámetro para algunos para diferenciar entre una buena y una mala cinta. Ésta está sin duda entre las primeras.

A la mesa en familia siempre es mejor.

viernes, 4 de febrero de 2011

Anticristo

  • TO: Antichrist
  • D: Lars von Trier
  • PyA: Dinamarca, Alemania, Francia, Suecia, Italia, Polonia. 2009
  • E: Willem Dafoe, Charlotte Gainsbourg
Pocos directores contemporáneos gozan del prestigio del que el danés Lars von Trier puede presumir; ha encontrado su nicho en un público que gusta del drama extremo y temas como la injusticia y la soledad de una forma oscura y profunda. Con cintas tan icónicas en su carrera como Rompiendo las Olas, Bailando en la Oscuridad, Dogville (y su secuela Manderlay) von Trier deja como manifiesto que las historias siempre, sin excepción terminan mal: los buenos serán malos paulatinamente, los malos gozaran del sufrimiento ajeno y el mundo sigue girando.

Pero ¿de qué va exactamente el controvertido filme del cineasta nórdico? Una pareja está resentida por la muerte de su hijo. Él, que es terapeuta, trata de dar el consuelo para que Ella pueda seguir adelante; obviamente, las cosas se complican pues Ella está poco receptiva, se torna violenta sin una razón aparente y su único momento de desahogo lo encuentra en las sesiones de sexo que tienen a lo largo de la cinta. Después del drama, las cosas salen de control iniciando así un rito donde la víctima se convierte en el cazador y sólo habrá redención para uno de ellos.

La premisa es tan simple que cualquier capítulo de Lo que callamos las mujeres podría hablar sobre esto. Pero no, la cosa es aún más complicada que un melodrama de TV Azteca, es perturbadora, emocionante y sádica, más que cualquier entrega por televisión (de ésta horrible televisión mexicana).

Poseedora de una fotografía poco menos que increíble y unos escenarios naturales imponentes, que acentúan aún más cada escena, Anticristo es una película obligada si se es seguidor de su creador, aunque si no, quedaran con un agridulce saber de boca. Las actuaciones (o deberé decir cátedras de actuación) por parte del elenco es otro punto en su favor y si a eso aumentamos la buena (y mala) fama que se ha vertido sobre la cinta, resulta que estaremos en la sala de cine por uno o varios morbos, cosa que al director no le desagrada ni por asomo.

Las opiniones están muy divididas. No me siento apto para recomendarla o abuchearla, pero como simple mortal puedo emitir un juicio subjetivo y, en este tenor, puedo decir que no me arrepiento de haberlo hecho, así que todos a ver Anticristo, está programada para el mes de febrero en Cineteca Nacional o pueden buscarla con su dealer de películas favorito. Les aseguro un momento perturbador, pero muy diferente a cualquier horror salido de las cintas de ciencia ficción habituales.

Después de la psicológica, la otra terapia